Más allá del desfile de reinas y carros alegóricos, una pregunta que siempre gravita sobre este día festivo es: ¿Cuándo los peruanos tendremos una cultura de orden y respeto?
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| Espectadores y transeúntes perdieron la paciencia continuamente debido al poco espacio para transitar. |
Por Gonzalo Haro (texto y fotografías)
El reporte de emergencias del Instituto Nacional de Defensa Civil y la Municipalidad Provincial de Trujillo registró un accidente durante el desfile del Corso Primaveral, el de la bastonera norteamericana Billy Deep, de 18 años, quien sufrió una dislocación en la pierna izquierda mientras realizaba acrobacias. Sin embargo, La Pepa fue testigo de muchos otros que sucedieron entre el público y que, inevitablemente, se escaparon de la vista de las autoridades.
En la cuadra 6 de la avenida Mansiche, una turba impedía a las demás personas cruzar la acera, motivando a que muchos impacientes, entre empujones e insultos, generasen accidentes, como el de una joven que sufrió un colapso o el de varios niños que reclamaban un poco de oxígeno entre las piernas de los impertinentes transeúntes.
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| Sofocada y en trance, una señora es auxiliada. |
A pocos metros de ese incidente, los vecinos que alquilaron sillas en la cuadra 8 protestaron porque varias personas se habían apiñado en la berma central, impidiendo apreciar el desfile a quienes habían pagado entre 5 y 10 soles por un asiento en la acera. Los enfrentamientos e improperios no se hicieron esperar, al punto que Defensa Civil suspendió por unos minutos el desfile.
Lo que también saltó a la vista fue la incalculable cantidad de desperdicios que, a vista y paciencia del público, rondaba en los pavimentos y pistas de todo el tramo recorrido por el Corso. El equipo de barrenderas del Servicio de Gestión Ambiental (Segat) no alcanzó, como el año pasado, a recoger la basura en el tiempo establecido. En la avenida Juan Pablo II todavía se podían ver los desechos esparcidos a las 8 de la noche, generando la molestia de varios vecinos del sector.
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| Como es costumbre, a nadie la importó dejar las calles sucias. |
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| Cachivaches y comida se agolpaban debajo de un inquieto público. |
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| Al término del desfile, varias personas se marcharon sin reparo alguno. |
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| Las barrenderas del Segat sobrellevaron su tarea. |
Queda claro que, en medio de este tipo de celebraciones, la comunidad trujillana demuestra poco civismo. ¿Podrá haber una campaña que, así como promociona a las reinas de la primavera, regule o contrarreste este tipo de acciones?